La Calle Siete Diablitos es uno de los rincones tradicionales del centro histórico del Cusco. Ubicada en el barrio de San Blas, esta pequeña vía destaca por sus construcciones antiguas, su cercanía con otras calles históricas y una leyenda popular relacionada con los enamorados, la tentación y los encuentros secretos durante la época colonial. Aunque actualmente es un punto visitado por turistas que recorren el barrio de San Blas, su fama proviene principalmente de la tradición oral cusqueña y no de documentos históricos que expliquen de manera definitiva el origen de su nombre.

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Dónde queda la calle Siete Diablitos
La Calle Siete Diablitos se encuentra en el barrio tradicional de San Blas, dentro del centro histórico de la ciudad del Cusco, Perú. Está ubicada en una zona elevada respecto a la Plaza de Armas y forma parte del conjunto de calles estrechas y empedradas que caracterizan este antiguo sector de la ciudad.
El barrio de San Blas fue conocido durante la época inca como T’oqokachi (“hueco de sal” o “salina”, según algunas interpretaciones lingüísticas), un sector habitado antes de la llegada española. Durante el periodo colonial fue reorganizado alrededor de la parroquia de San Blas, una de las primeras parroquias indígenas establecidas en Cusco.
Cómo llegar desde la Plaza de Armas de Cusco
Desde la Plaza de Armas del Cusco, puedes llegar caminando a la Calle Siete Diablitos en aproximadamente 10 a 15 minutos. El recorrido inicia por la calle Triunfo, ubicada junto a la Catedral, para luego continuar por la cuesta de San Blas y adentrarse en las calles empedradas y pequeñas plazoletas del tradicional barrio de San Blas, donde se encuentra esta vía histórica. Durante el trayecto podrás observar antiguas casonas, balcones coloniales y talleres artesanales. Debido a la altura de Cusco, situada aproximadamente a 3 400 m s.n.m., la subida puede resultar exigente para quienes recién llegan a la ciudad, por lo que se recomienda caminar con calma.
Por qué se llama Siete Diablitos
El origen del nombre pertenece principalmente a una leyenda urbana cusqueña. Según la tradición popular, durante la época colonial esta calle era un lugar discreto donde algunas parejas se encontraban en secreto. La poca iluminación y lo estrecho del callejón alimentaron relatos sobre la presencia de “diablitos” que tentaban a los enamorados y los llevaban a cometer actos considerados prohibidos por la moral religiosa de la época.
Otra versión de la tradición relaciona el nombre con siete pequeños seres demoníacos que habrían dado misterio al lugar. Sin embargo, estas historias forman parte del folklore cusqueño y no existen pruebas documentales que confirmen la existencia real de esos personajes.

Historia de esta calle del centro histórico
La Calle Siete Diablitos forma parte del antiguo tejido urbano cusqueño, donde se mezclan elementos de origen inca, colonial y republicano. Antes de la llegada española, el área de San Blas pertenecía al antiguo sector inca de T’oqokachi. Tras la conquista española, Cusco fue reorganizado mediante nuevas instituciones religiosas y administrativas. La iglesia de San Blas fue establecida en el siglo XVI como una parroquia destinada principalmente a la población indígena de la ciudad.
Durante la época colonial, muchas calles del Cusco recibieron nombres relacionados con actividades cotidianas, creencias religiosas, elementos arquitectónicos o relatos transmitidos por los habitantes. La Calle Siete Diablitos pertenece a ese conjunto de espacios donde la historia oficial y la memoria popular se mezclan.
Qué ver cerca de la calle Siete Diablitos
Al recorrer esta zona de Cusco, puedes visitar otros lugares históricos cercanos:
Barrio de San Blas
Es uno de los barrios más tradicionales de Cusco, conocido por sus talleres de artesanos, calles empedradas y ambiente artístico.
Iglesia de San Blas
Este templo colonial conserva uno de los mayores tesoros del arte cusqueño: el famoso púlpito tallado en madera, atribuido tradicionalmente a artistas indígenas de la época colonial.
Plazoleta de San Blas
Es el centro del barrio y un buen punto para descansar, observar artesanía local y disfrutar de la arquitectura tradicional.
Calle Siete Angelitos
Una de las calles más fotografiadas del barrio por su nombre curioso y sus leyendas.
Calle Hatun Rumiyoc
Famosa por la piedra de los Doce Ángulos, uno de los ejemplos más conocidos de la arquitectura inca en Cusco.
Consejos para recorrer el barrio a pie
Para recorrer la Calle Siete Diablitos y sus alrededores se recomienda usar calzado cómodo, ya que muchas calles del barrio de San Blas conservan su antiguo empedrado y presentan pendientes pronunciadas. Es preferible visitarla durante el día para apreciar mejor los detalles arquitectónicos, balcones y construcciones tradicionales. También es aconsejable llevar agua, especialmente si acabas de llegar a Cusco y aún estás adaptándote a la altura.
Al tratarse de una zona donde todavía viven habitantes locales, es importante respetar la tranquilidad de los vecinos y evitar ingresar a espacios privados. Recuerda que las historias sobre los “diablitos” forman parte de la tradición oral cusqueña y del patrimonio cultural de la ciudad, pero no deben considerarse hechos históricos comprobados.
Calles similares que puedes visitar en Cusco
Además de la Calle Siete Diablitos, vale la pena conocer:
- Calle Siete Culebras
Una calle histórica conocida por sus relieves de serpientes talladas en piedra y su relación con la arquitectura cusqueña. - Calle Siete Borreguitos
Una calle tradicional del Cusco asociada a relatos populares sobre antiguos animales y actividades cotidianas de los habitantes del barrio. - Calle Siete Angelitos
Una de las calles más conocidas por sus historias religiosas y su cercanía con San Blas.