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Plazas más importantes de Cusco para visitar en tu viaje

Recorrer las plazas de Cusco permite comprender buena parte de la historia de la antigua capital del Tahuantinsuyo y de la ciudad que se desarrolló después de la conquista española. En pocos kilómetros conviven trazados y muros de origen inca, templos y casonas virreinales, edificios republicanos y espacios públicos contemporáneos.

El valor de estos lugares tiene reconocimiento internacional. En 1983, la Ciudad del Cusco fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO por su excepcional testimonio de la civilización inca y por la transformación urbana durante el periodo colonial.

Plaza de Armas del Cusco

La plaza de Armas ocupa una parte del gran espacio ceremonial que articulaba el núcleo de la ciudad inca. Las fuentes históricas registran distintas grafías para su denominación prehispánica, entre ellas Haucaypata, Huacaypata y Haukaypata, por lo que es preferible evitar presentar una sola grafía o traducción como indiscutible. Tras la fundación española del Cusco, realizada el 23 de marzo de 1534, este gran espacio comenzó a transformarse. Durante las décadas siguientes se construyeron nuevas manzanas, portales, viviendas e instituciones sobre el antiguo trazado. 

Qué encontrar en la plaza principal

La Catedral del Cusco comenzó a construirse en 1559 y las obras principales concluyeron en 1654. El conjunto se levantó en un sector asociado a antiguas estructuras incas y actualmente conserva una importante colección de arte religioso y obras vinculadas con la Escuela Cusqueña. A pocos metros se encuentra el templo de la Compañía de Jesús. La primera construcción jesuita comenzó en 1576 sobre el sector del antiguo Amarukancha; después del terremoto de 1650 fue reconstruida a partir de 1651 y el templo actual quedó terminado aproximadamente en 1668. Su fachada constituye uno de los ejemplos más destacados del barroco desarrollado en Cusco durante el periodo virreinal.

La plaza también está rodeada de portales históricos que continúan funcionando como áreas comerciales y de circulación. Más que limitar la visita a una fotografía, vale la pena recorrer el perímetro para apreciar cómo la trama urbana contemporánea conserva elementos de diferentes periodos históricos.

Cómo llegar y moverse por la zona

Al estar en el núcleo del centro histórico, la plaza de Armas funciona como el mejor punto de referencia para recorrer a pie buena parte de los principales espacios patrimoniales de Cusco. Desde allí se puede caminar hacia San Blas, Nazarenas, Regocijo, San Francisco, Santo Domingo y San Pedro. Para el visitante resulta especialmente práctico recorrer este sector a pie, porque varias calles del centro son estrechas o tienen tránsito restringido. También conviene considerar la altitud de Cusco y las pendientes: San Blas, por ejemplo, se encuentra en una zona más elevada y exige un ascenso pronunciado.

Plazoleta de San Blas

La plazoleta de San Blas es el corazón de uno de los barrios tradicionales más conocidos de Cusco. Su entorno se caracteriza por calles estrechas, trazados irregulares, pendientes y edificaciones que conservan elementos de diferentes etapas de la historia de la ciudad.

Durante el periodo inca el sector era conocido como T’oqokachi o Tococachi. La documentación de la Municipalidad del Cusco señala que en el área existieron ocupaciones anteriores a los incas y que, posteriormente, el barrio formó parte de la organización urbana inca. Con la reorganización colonial se creó allí una parroquia de San Blas en el siglo XVI. Una investigación municipal sobre el templo sitúa su fundación o edificación en torno a 1562, como consecuencia de una ordenanza emitida en 1559 para establecer parroquias en sectores periféricos de la ciudad.

Por qué visitar el barrio de artesanos

San Blas mantiene una fuerte relación con la producción artesanal y artística. La propia Gerencia del Centro Histórico lo identifica como un barrio con continuidad histórica asociada a los artesanos, mientras que sus calles concentran talleres, galerías y espacios dedicados al arte popular cusqueño.

Miradores y vistas del centro histórico

Desde la plaza de Armas se puede llegar caminando a San Blas por el entorno de Hatun Rumiyoc y continuar por la cuesta de San Blas. El inventario turístico de MINCETUR calcula aproximadamente 450 metros y unos ocho minutos a pie entre la plaza de Armas y el barrio, aunque el tiempo real puede aumentar por la pendiente, la altitud o el ritmo del visitante. 

Plaza Regocijo

La actual plaza Regocijo está relacionada con el antiguo sector de Kusipata, que formaba parte del gran sistema de espacios abiertos de la ciudad inca. Después de la llegada de los españoles, el lugar experimentó importantes modificaciones urbanas y fue conocido también como espacio de mercado o tiánguez y, posteriormente, como plaza del Cabildo. En la segunda mitad del siglo XVI, la instalación de edificios administrativos terminó de consolidar su función cívica. Con el paso del tiempo, la plaza recibió el nombre de Regocijo. En una intervención realizada en 1994, se intentó recuperar también la denominación histórica de Kusipata, de acuerdo con la documentación municipal.

Plazas secundarias del centro cusqueño

Plaza San Francisco y su entorno

La plaza de San Francisco es otro espacio fundamental para comprender el crecimiento del Cusco colonial y republicano. A diferencia de la plaza de Armas, su configuración urbana se consolidó principalmente después de la ocupación española. En su entorno se encuentran el conjunto religioso de San Francisco, el Colegio Nacional de Ciencias y Artes y el Arco de Santa Clara. El Colegio de Ciencias fue fundado por decreto de Simón Bolívar el 8 de julio de 1825.

Consejos para recorrer las plazas de Cusco

Para recorrer las plazas con mayor tranquilidad y tomar fotografías, una buena estrategia es comenzar temprano, aproximadamente entre las 7:00 a.m. y las 9:00 a.m. La plaza de Armas tiende a concentrar más movimiento durante el resto del día, mientras que San Blas resulta agradable antes de que aumente la actividad comercial. San Pedro funciona de manera diferente. Si también quieres visitar el mercado, la mañana permite observar mayor actividad cotidiana, aunque precisamente por ello puede haber más movimiento. Los horarios de templos, museos y otros espacios interiores pueden cambiar, por lo que conviene verificarlos antes de la visita en lugar de incorporarlos al artículo como datos permanentes. Una ruta práctica consiste en comenzar en San Blas y descender hacia Nazarenas, continuar hasta la plaza de Armas, desviarse a Santo Domingo si se quiere visitar el Qorikancha y después seguir por Regocijo, San Francisco y San Pedro. Empezar en la parte alta de San Blas evita dejar el ascenso más pronunciado para el final del recorrido.